
De lo poco que queda del FC Lima-Lurín se pueden todavía ver las viviendas para trabajadores y parcialmente las oficinas de la estación de Pachacámac. Aquí el tren recalaba para dejar y recoger pasajeros en el andén que estaba cerca del lugar. En las casitas todavía viven algunos ex trabajadores del FCLL y/o sus descendientes.